Sésamo

Cada año existe mayor demanda mundial por productos orgánicos. En Paraguay varias empresas han demostrado interés en ir incorporando el sistema de certificación orgánica a los cultivos de sésamo.

Paraguay cuenta con grandes ventajas para la producción orgánica de sésamo. Es un cultivo que requiere utilización intensiva de mano de obra, lo que se adapta perfectamente a la economía familiar campesina donde predomina a su vez el bajo uso de tecnología productiva de la agricultura moderna (entre ellas agroquímicos), debido a los costos que representan.

El cultivo orgánico, reúne pautas muy exigentes en términos de producción. Además de estar prohibida la utilización defensivos agrícolas, debe estar obligatoriamente sometido a patrones de producción en el contexto orgánico. Cuentan con procesos de certificación y trazabilidad previamente establecidos.

Algunas empresas se destacan por trabajar en este segmento, como Shirosawa Company, Agrobiológico, Bioexport, Prorgánica entre otras.

EMPRESAS Y COOPERATIVAS EN EL RUBRO ORGÁNICO

Por lo general en Paraguay son las empresas agro-exportadoras las que contratan a las certificadoras y son las propietarias de la certificación. Identifican a productores, asociaciones o cooperativas que tienen condiciones para entrar en el sistema orgánico y los proponen.

Algunas de las que se orientan con más énfasis a la producción y comercialización orgánica y cuentan con la debida certificación son: Shirosawa, Agrobiológico, Anabel, Ecotrading, Yva Paraguay e Hierbapar – Arasy. Entre las cooperativas que están produciendo están Manduvira y la Norteña, entre otras.

REQUISITOS EXIGIDOS POR  LAS EMPRESAS DE CERTIFICACIÓN ORGÁNICA

Los principales requisitos exigidos por las empresas certificadoras para otorgar la certificación orgánica son:

 • Contar con un historial de parcela claro. Si el productor no lo tiene, se inicia un proceso, Denominado de transición que dura tres años. Durante el mismo, el productor tiene que cumplir con todas las normativas para que al final de este plazo pueda recibir la certificación de “producción orgánica”.

• Recibir por lo menos una visita anual del inspector interno y levantar los datos de manejo ambiental.

• Respetar la fertilidad natural del suelo manteniendo o mejorándola.

• Utilizar abonos verdes.

• Evitar la quema, tala y utilización de productos prohibidos como pesticidas, herbicidas, fertilizantes sintéticos, hormonas, entre otros.

• Rodear su área con barreras protectoras vegetales, en el caso de que existan cerca otros cultivos. La legislación paraguaya establece que el agresor es quien debe crear esta barrera ya que es el responsable, pero en nuestro país no se respeta.

 Por el lado de los compradores internacionales, se exige el cumplimiento de normas de alto grado de pureza, color y sabor; análisis que respalden el producto con las certificaciones; conservación de contenedores con prácticas orgánicas; buenas presentaciones; custodia orgánica de los productos; ausencia total de coliformes, salmonella, esherishacolis y flactoxinas, que son hongos detectadas muchas veces sólo al final del proceso.

EXPORTACIÓN DE SÉSAMO Y OTRAS OLEAGINOSAS (Incluída semillas de Chía)

Fuente: Elaboración propia con datos REDIEX, 2013

INSTITUCIONES ENCARGADAS DE LA CERTIFICACIÓN

La certificación de las áreas bajo producción orgánica en América Latina, en general, es realizada a través de agencias certificadoras internacionales como QUAI (Quality Assurance International), FVO (Farm Verified Organic), BCS-ÖKo Garantie, Naturland, Ecocert S.A., Skal (Holanda), SGS, CERES, IMO control y otras.

Aunque en Paraguay predominan certificadoras privadas e internacionales, algunos países, como  Brasil, ya tienen agencias certificadoras de origen nacional y estatal.

Estas agencias inspeccionan y certifican fincas y empresas de acuerdo a normas gubernamentales y privadas. Como el reglamento de la Comunidad Económica Europea (CEE), el Programa Orgánico

Nacional (NOP) de los Estados Unidos, el Estándar Agrícola Japonés (JAS) para la producción de alimentos orgánicos, o de Buenas Prácticas Agrícolas, conocidas como Global GAP

EXPERIENCIA DE PRODUCCIÓN DE SÉSAMO ORGÁNICO.

Varias empresas han incursionado en el cultivo del sésamo orgánico, sin embargo una de las Experiencias más interesantes en este tipo de producción, es la realizada por comunidades indígenas localizadas en el Chaco.

Este grupo recibió apoyo en forma de asistencia técnica del proyecto USAID Paraguay Vende y Shirosawa Company, logrando rendimientos de 700 kg por hectárea, lo cual es de mucho valor si se toma en cuenta que esta agricultura se desenvuelve en un medio que tiene una precipitación fluvial de menos de 900 mm por año.

A la asistencia mencionada se le puede agregar algunas ventajas de la zona para la producción orgánica como son sus suelos, de base arenosa a franco arenosa que se han utilizado en poca escala, debido a la lejanía de mercados de consumo tradicionales. De este factor nace su casi absoluta pureza ecológica. Esta es una ventaja comparativa que la empresa Shirosawa Company supo explotar.

Si bien, el grupo se sumó al pedido de subsidio del año 2009, un aspecto interesante de la experiencia del cultivo de sésamo orgánico realizado por los indígenas, es que el mismo les resulta rentable e incluso les permite pagar el financiamiento que reciben.

Otra experiencia que cabe mencionar es la que Paraguay Vende hace con la empresa Anabel en la zona de Alto Vera, Departamento de Itapúa, donde se produce sésamo negro orgánico. Este sistema de producción orgánica esta a la vez generando un colchón de amortiguamiento para la Reserva de San Rafael, que prácticamente está rodeada de la producción soja.

Fuente: SÉSAMO Innovación en Agronegocios. USAID, 2009.